Archivos de la Categoría: Arroces y pastas

Arroz glutinoso – el arroz de Laos

Uno de los grandes desconocidos de la familia del arroz que no encaja entre las dos grandes; ni es japónica (como nuestros arroces, los italianos o los japoneses), ni índica (como el arroz de jazmín).

Es el arroz estrella de la cocina de Laos, presente en todas las mesas en unos cestos de mimbre de una belleza increíble.

Merece la pena probar una variedad de arroz tan desconocida y tan poco habitual. Si queréis comprarlo, probad en tiendas asiáticas; se vende bajo su nombre inglés: glutinous rice.

Tiene una textura única, sus granos se adhieren entre sí y se come formando pequeñas bolitas de arroz con la mano. Es muy aromático, con un olor distinto, pero casi tan intenso como un arroz de jazmín.

No admite una cocción normal en agua – se deshace – , sólo se pude hacer al vapor. Para prepararlo hay que dejarlo en remojo unas 7 horas, escurrir unos 20 minutos y luego cocerlo al vapor con la tapa cubierta con un trapo para que no le caigan goterones de agua condensada, lo que estropearía su delicada textura.

 

Mentaiko… ¡Gracias Corea!

Me EN-CAN-TA comer mentaiko ¡y de cualquiera manera! Mentaiko onigiri ( bolitas de arroz rellenas de mentaiko), mentaiko con mahonesa, mentaiko crackers, mentaiko sobre un bol de arroz, y por supuesto el famoso mentaiko con… pasta. Sí, es una invención japonesa, pero el origen de este plato es… coreano.

El mentaiko son huevas de bacalao marinadas y el que usé es Karashi Mentaiko 辛子明太子 (picante). Toshio Kawahara, un japonés que nació en Corea, en los años 50 adaptó estas huevas al gusto de los japoneses.

 

Durante el viaje a Japón, vimos paquetes de mentaiko en todo el aeropuerto de Fukuoka (la mayor ciudad de Kyushu, la  isla más al sur entre las  principales islas de Japón). Una tentación tan grande que una horita antes de coger el avión compramos un paquete de huevas congeladas. ¿Y la receta? ¡Facilísima, tardé menos en hacerla que en escribirla! Además es un ejemplo muy bueno de un plato donde se combina el Mentaiko japonés, el aceite de oliva español y la mantequilla francesa…

                              

Ingredientes (para 4-6 pax)

  • 500 gr de espaghettinis buenos
  • 120 gr de mentaiko (o sustituye por huevas de maruca rallada y un poquitín de guindilla tailandesa)
  • 2 cucharadas de cebollino muy picado
  • 1 cucharada de sake (o si no tienes, sustituye por vino blanco seco ligero)
  • 1 cucharadita de salsa de soja japonesa
  • 15 gr de buena mantequilla
  • 3 cucharaditas de AOVE
  • Sal gorda (para cocer la pasta)
  • Escamas de sal y pimienta negra (para servir)
  • Opcional: 100 gr de nata para montar y 2 dientes de ajo picado (paso 3)

 

Preparación ¡nada complicada!

  1. Cuece la pasta al dente según las indicaciones del paquete.
  2. Mientras, prepara la salsa: quita la piel que recubre las huevas con la punta de un cuchillo. Rasca y echa en un cuenco. Añade el sake, la salsa de soja, la mantequilla en trocitos y el AOVE.
  3. En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva y dora el ajo. Echa la nata, la pasta y saltea un minuto a fuego fuerte.
  4. Pon la pasta en el cuenco de la salsa y mezclar bien. Añade sal, pimienta y cebollino. Sirve inmediatamente. ¡Bon appétit!

Gnocchis como almohadas… ligeros, ligeros…

Un paquete de ñoquis comprados en un supermercado, salteados con ajo picado, una salsa de crème fraîche y gorgonzola, sal, pimienta, algunas lonchas de buen jamón y unas hojas de albahaca es … ¡Y eso que no suelo tomar queso azul! …Buenísimo. ¿Porqué no comprar un paquete en el supermercado? Siempre había sido la única opción hasta que probamos unos ñoquis espectaculares, nada apelmazados, ligeros como almohadas en el restaurante Toyo de París.

En este maravilloso restaurante, cuyo chef  es el ex-cocinero privado de Kenzo, se mezcla perfectamente el estilo de cocina japonesa y el de la francesa. Siéntate en la barra de su restaurante y verás un espectáculo de tranquilidad mágica… pero eso lo contaré en otro post…

Desde mi visita a Toyo, llevo mucho tiempo intentando hacer unos ñoquis tan buenos como los que tomamos, o por lo menos, similares. Seguro que habéis pasado por la misma aventura culinaria de probar algo, intentar de hacerlo, investigar en libros y en la web… Gnocchis, o ñoquis, la receta que os propongo es una mezcla de varias que encontré.

Ingredientes para 4 pax (+/- 80 ñoquis)

  • 3 patatas grandes (unos 800 gr)
  • 1 huevo
  • ½ cucharadita de sal
  • 4 cucharadas de harina, (y un poco más para cuando les des forma)

 

Preparación

  1. Calienta el horno a 230ºC. Lava las patatas y pínchalas bien con un tenedor. Pon en una bandeja con papel de horno y cuece una horita hasta que queden muy tiernas.
  2. Cuando están cocidas, coge las patatas con guantes, córtarlas por la mitad y pasa la pulpa por el pasapurés.
  3. Bate el huevo en un bol pequeño con un poco de sal y añádelo al purée de patatas. Mezcla los ingredientes y añade la harina poco a poco hasta que obtengas una masa blanda que no quede pegajosa (según el tipo de patata puede que necesites  más o menos harina).
  4. En una superficie, echa un poco de harina y amasa un minutito hasta que quede homogéneo. Divide en 4 partes (ten cuidado de poner un poco de harina alrededor de cada parte). Haz un rollo de 1.5 cm de diámetro y córtarlo en trocitos de 1.5 cm. Haz lo mismo con las otras 3 partes.
  5. Cuece los gnocchis en lotes en una gran cantidad de agua hirviendo con sal. Cuando eches los gnocchis, coge una cuchara y remueve con cuidado para que no se peguen al fondo. Deja unos 3 o 4 minutos hasta que el agua vuelva a hervir y los gnocchis floten. Sácalos con una espumadera y sigue cocinando el resto. Sirve inmediatamente con cualquiera de tu salsa preferida. ¡Barato, sano y delicioso!

Consejos:

  • No amases demasiado, igual que cuando haces masa para tartas.  Si amases demasiado, darás elasticidad a la masa y no quedarán como un almohada esponjosa.
  • Yo uso harina de repostería pero he leído que la harina italiana “00” es la ideal para hacerlos porque tiene menos gluten…a ver si un día la encuentro y la pruebo.
  • No te olvides de tamizar la harina antes de utilizarla.
  • Si puedes, es importante usar muy muy poca cantidad de harina para que los gnocchis queden ligeros. ¿Un bueno truco? Saca con cuidado las patatas del horno cuando todavía estén muy calientes y pásalas por el pasapuré… ¡E intenta no quemarte los dedos!

 

 

Mejorando el arroz y el marisco en paella

Las paellas son maravillosas… ¿o lo son siempre?

  • El arroz suele tener poco sabor de sus ingredientes – cuando tenemos la suerte de que se use fondo, muchas veces se utilizan productos bastante regulares, en la mayoría de los casos, industriales.
  • Los tropezones invariablemente quedan re-re-secos tras una cocción larguísima. A mi me gusta el arroz, pero también me vuelve loco poder disfrutar de unos tropezones jugosos – no me extraña que haya tanta gente que diga que sólo quiere arroz en su plato.
  • En contadísimas ocasiones se utiliza azafrán y cuando se usa, sus aromáticos se han perdido en el aire y sólo da un ligero color.
  • Y no hace falta decir nada de los puntos del arroz.
  • El socarrat es lo que más cuesta: o no se consigue, o el arroz se quema.

 

Así que vamos a intentar dar solución a todos estos problemas.

  • Lo primero: la esencia del sabor, el fondo. Un buen fondo y casero está muy bien y es fundamental, pero creo pero no es suficiente, sobre todo cuando se trata de marisco. Los que me seguís ya me habréis oído decir que el color rosáceo y gran parte de los aromáticos del marisco son liposolubles, es decir, que se disuelven en grasa y no el agua. El mejor fondo de marisco es de un triste tono gris, con un sabor que nada tiene que ver con el del un aceite aromatizado con marisco. El ejemplo más sencillo, el aceite de saltear unas gambas es rosadito y con un aroma que ya lo querría para él el fondo. Así que vamos a aprovecharnos de los dos para que el arroz contenga tanto los aromáticos que se disuelven en el fondo como los que lo hacen en grasa. Lo mismo aplica al resto de los arroces, cuando se utiliza la grasa del pollo o de unas costillas, el sabor se potencia enormemente.
  • Luego, los ingredientes que voy a usar: el calamar se puede añadir junto con el arroz porque durante la cocción este queda tierno (aunque también se podría añadir al final), pero las gambas hay que dejar que se hagan con el calor remanente de arroz. Y los mejillones los preparo a al vapor y reservo sus juguitos para luego.
  • Y el azafrán: tiene un aroma delicioso que se echa a perder en el momento que se cuece demasiado. La costumbre de muchos es tostarlo – esto está bien, pero hay que tener cuidado porque los filamentos son tan finos que rápidamente se queman. De todas formas se añaden al principio de la cocción y cuando tomas la paella no queda ni rastro de su aroma.
Y vamos ya con la receta:

Ingredientes para 10 personas:

  • 1 kg de langostinos
  • 0’5 litros de aceite neutro, por ejemplo, de girasol
  • 1 kg de mejillones
  • 1 kg de arroz corto (japónica)
  • Para el fondo: cebolla, zanahoria, ajo, clavo, laurel, 2 litros de agua y 0.5 l de vino blanco, sal.
  • Para el sofrito: cebolla, ajo, pimiento rojo y verde, tomate fresco rallado y pasta de tomate concentrada italiana.
  • Judías verdes
  • Aromáticos: pimentón dulce y azafrán
  • Colorante amarillo: para realzar el color que le da el azafrán, que no termina de aportarle todo el color al que estamos acostumbrados.
  • Final: 1/8 de limón por persona. Y esto no es opcional – hay que aprovechar el ácido como potenciador de sabor, más aún en el caso de una paella de marisco.

Preparación:

Aceite de gambas:

    • Pela las gambas y reserva, la carne, las cabezas, la piel y las patitas.
    • Fríe las pieles y las patitas en el aceite hasta que queden bien doradas, reserva y añade las cabezas, de nuevo, hasta que queden bien doradas.
    • Añade al aceite media cabeza de ajo, una cebolla, 200 ml del vino blanco y la mitad de las pieles y cabezas de las gambas (también puedes añadir los aromáticos que más te gusten). Deja cocer a fuego muy bajo unos 20 minutos. Cuela, separa las pieles y cabezas y el caldo del aceite.
    • Cuando el líquido se temple, echa la mezcla en una bolsa de plástico, deja decantar con una punta de la bolsa apuntando al suelo hasta que el aceite flote sobre el resto de líquido. Corta un pequeño agujero en la punta y deja caer el fondo. Cierra el paso cuando quede sólo aceite y ya lo tienes.  Reserva todo.

El fondo:

    • Sofríe cebolla, ajo y tomate. Añade todas las pieles y cabezas de las gambas (sí, las que has utilizado en el aceite también), el fondo que ha sobrado al preparar el aceite y el resto de aromáticos. Cuece en olla Express durante 20 minutos.
    • Cuela, añade el colorante hasta conseguir un bonito tono amarillo y reserva.

Los tropezones:

    • Gambas: retira el hilo negro que recorre la espalada de las gambas y córtalas en dos piezas si son demasiado grandes como para comerlas de un solo bocado.
    • Mejillones: cuece al vapor sólo hasta que se empiecen a abrir y queden medio crudos. Reserva el jugo para añadir al fondo.

El arroz: prepara el sofrito utilizando el aceite de marisco, dora ligeramente el calamar y las judías, añade el pimentón y dora unos segundos. Cuando esté listo, añade el fondo hirviendo y el arroz. Mientras más grande sea la paella y menos arroz utilices mejor – así conseguirás más proporción de socarrat en el arroz. Los mejores artistas arroceros dicen que debería tener la altura de un grano de arroz.

    • El azafrán: puedes tostarlo ligeramente en una sartén seca con muchísimo cuidado de que no se queme. Luego échalo en un vaso de fondo hirviendo. Deja reposar 5 minutos para que el fondo se contagie de su aroma.
      • Aprovecha este momento para rectificar la sal del arroz, pruébalo y si ves que le falta sal, añádela al fondo y disuelve bien antes de echarlo al arroz. Añade al arroz cuando le queden unos 5 minutos y remueve bien.
      • Olvídate de mitos: el arroz se puede remover todo lo que quieras hasta que esté casi listo y prácticamente se haya evaporado todo el fondo. Luego hay que dejarlo quieto parao para que se forme el grandísimo socarrat.
  • El socarrat y el extra de aroma a marisco: cuando se haya evaporado casi toda el agua, añade un poco del aceite de marisco para potenciar los aromas y facilitar el dorado del arroz – con poco aceite nunca se formará un buen socarrat. Y se tiene que dorar a fuego suave, si no, se quema.
  • La cocción final de los tropezones más sensibles al calor: En cuanto esté, añade los trocitos de gamba por encima, los mejillones sólo sobre una de sus conchas, cubre con papel de periódico y deja reposar hasta que los ingredientes se hayan cocido ligeramente. Unos 3 ó 4 minutos.
  • El punto del arroz: tiene que quedar cocido del todo, nada que dejarlo con un corazón duro que no haya absorbido el líquido elixir.
  • Y el extra de sabor: sirve, y que cada uno se aliñe su ración con 1/8 de limón – la medida perfecta para que nadie acidifique demasiado el arroz.

Udon con espinacas ¡Express!

¿Saltear fideos al estilo japonés? ¿Yaki-Udon? ¡Fácil! Este platito de udon con espinacas es un plato que me gusta llamar “plato de nevera”: se puede hacer con casi cualquiera cosita que tengas por la nevera como por ejemplo, espinacas. Todo lo que necesitas son los fideos udon, alguna salsita para aliñar y tu imaginación…

El udon es un fideo grueso japonés hecho de harina, pero es originario de China. Es tan versátil que se puede comer en caldo, salteado o en frio. Normalmente en Japón, según la temporada se elige la guarnición, pero nosotros elijemos según lo que se encuentra en casa!

 

Ingredientes para 2 personas:

  •  2 paquetes de fideos udon precocidos
  • 4 cucharadas pequeñas de Mirin (o vino seco de Jerez y un poco de azúcar)
  • 6 cucharadas pequeñas de Salsa de soja
  • 2 cucharadas pequeñas de caldo dashi (o caldo de pescado)
  • 2 cucharas de aceite de girasol
  • Sal, Pimienta

 

Otras opciones a añadir:

  • Trocitos de aguja de cerdo, muslo de pollo, gambas, vieiras o huevo cocido
  •  Zanahoria, col verde, cebolla, maíz, setas shitake o espinacas (como en la foto)

 

En un cuenco, dejar los fideos udon en agua hirviendo 2 o 3 minutos (no necesita cocerse al fuego).

Cuela y enjuaga con agua fría.

Pon el aceite en una sartén y empieza a saltea las verduras un par de minutos (según el tamaño).

Añadi los fideos y luego la salsa de soja, el mirin y el dashi. Mezcla 2 minutos para que todos los ingredientes queden bien mezclados.

¡Aun más rápido que hacer pasta italiana!

Pasta de arroz coreana salteada con mantequilla y soja

La pasta es la que se utiliza para preparar el dukbokki, un platillo picante típico coreano para tomar entre horas (en inglés se llama rice cakes).

Si los encontráis en tiendas coreanas no dudéis en probar. Se venden frescos en rollitos de unos 15 cm de largo, los cortas en trocitos y congelan perfectamente, así que puedes prepararlos cuando quieras.

Fácil, fácil: sólo van salteados a la plancha con un poco de mantequilla hasta que queden crujientes por fuera. Cuando están hechos, añade un poquito de pimienta, saltea unos segundos y luego echa un chorro de salsa de soja. Deja que la pasta absorba la salsa y sirve inmediatamente como aperitivo, acompañado de una cervecita.

Delicioso y listo en menos de 5 minutos. Un plato así vuelve loco a cualquiera, quedan tiernos y jugosos por dentro y crujientes y sabrosos por fuera.

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