En otras ocasiones he subido recetas de hígado de rape, pero ahora quiero explicar de forma pormenorizada cómo preparar el hígado. No nos engañemos, no es una preparación sencilla, pero como en la mayoría de los casos, un buen trabajo tiene buenas recompensas.
Lo primero que tienes que hacer es encargar el hígado en una pescadería de confianza y asegurarte de que esté bien fresco, con la piel bien brillante y con un olor no intenso (suave no es la palabra). Si está algo pasado, mejor tíralo, el hígado queda menos elástico y demasiado fuerte de sabor.
Ahí va una foto mis dos adquisiciones:
Una vez con tu tesoro en casa, equipa tus manos con guantes quirúrgicos y forra la tabla con papel film; si no, su olor se va a quedar haciéndote compañía bastante tiempo.
Retira la telilla exterior de la parte delantera pinchando con un cuchillo y tirando poco a poco.
Dale la vuelta para ver “The Dark Side of the Liver”. Ahí te encontrarás las venas más gruesas.
Tira de ellas y saldrá la piel de ese lado. Ve deshaciendo el hígado en busca de venas gruesas.
Cuando lo tengas bien limpio déjalo una hora en agua con un 3% de sal. Escurre y seca bien con papel absorbente.
Luego pon un par de láminas de papel film sobre la tabla y en un extremo añade una cantidad suficiente de piezas de hígado. Envuelve formando un canutillo.
Coge los extremos y ve enrollando hasta tener un rollo lo más compacto posible. Una vez que lo tengas, verás que se han formado unas bolsitas de aire.
Pincha con un palillo para expulsar el aire y vuelve a enrollar hasta que quede bien prensada. Ata los extremos del rollo para mantener la forma.
Ya sólo queda cocer los rollos al vapor durante unos 45 minutos o hasta que la temperatura interior llegue a 65ºC. Deja enfriar y mete en la nevera envuelto en papel de plata.
Ahora sólo queda cortar en láminas el hígado, servir con una salsa que más te gusta (yo hice una salsa de miso, con mirin, sake, azúcar, vinagre y mostaza en polvo) y espolvorear cebollino por encima.










Sobre mí
24 Comentarios
Me quede sin palabras. ¡Que cirujia!.
Habra que probarlo. Gracias por estas clases de casqueria maritima.
Saludos
Sin palabras!!
¿Has probado el de kabuki wellington, hecho al vapor y con salsa ponzu?
No, pero me imagino que lo único que cambia es la salsa porque este también está hecho al vapor. Tiene forma cilíndrica?
Hola Iñigo, como lo viste de anisakis, nosotros compramos uno hace unos 6 meses y estaba plagado de bichos, pasó de la tabla al cubo de bazura.
Andrés, el problema es que el anisakis que parasita al rape es enorme, unos gusanos tremendos que se pueden encontrar enrollados en la carne, pero en el hígado dan mucho asquito. Y lo peor es que cuanto menos fresco sea, más probabilidad de que tenga anisakis. He tenido esa misma experiencia con muchos hígados, pero desde que lo encargo en Ernesto Prieto, en el mercado de Potosí siempre he tenido unos hígados cojonudos- lo único malo es que no sabes cuándo llegarán.
precisamnte te acabo de dejar un comentario en el txitxarro aliñao y segun le daba a enviar, pensaba, osti, no le he pregutnado si lo congela previamente. Como evitas el tema aniskae? porque en este caso del higado si dices que se ven (puajjjjjj que askito) aún lo puedes tirar, pero en el pescado….el otro día me hice un carpaccio de salmón fresco pero me lo comía un poco asi asi. Y eso que compro en pescaderías de confianza, pero …..
ya me contarás. esta receta de flipada. teniendo en cuenta que jamás he visto un higado de rape….investigaré
Bueno, debería descongelar, pero me da una pena… el pescado se queda opaco y pierde agua. Prefiero arriesgar, la verdad (intento comprar el pescado más fresco que hay o si no a otra cosa jejeje
El otro día mi pescadera, me regalo un higado de rape de anzuelo que peso el bicho nada – que 27Kg, y el higado lo he congelado a la espera de encontrar alguna receta que me gustase,así que estoy leyendo una de inigoaguirre que prometo hacerla y os lo comentaré, siempre y cuando los anisakis que vea no me den mucha repugnancia.muxus desde Donosti
joder!! qu’e suerte y qu’e envidia!! Genial, cuenta cuando lo hagas. Un abrazo,
‘Inigo
Impresionante Iñigo!! Esto tengo que probarlo!!
Pingback: Rrollito de colas de cerdo con mayonesa alioli de ajo asado « Umami Madrid's; ácido, dulce, salado, picante… y a veces amargo
Pingback: Rollitos de colas de cerdo con mayonesa alioli de ajo asado « Umami Madrid's; ácido, dulce, salado, picante… y a veces amargo
iñago eres 1 monstruo no me atrevi a hacerlo hasta leer la forma aportada x ti y ahora gozo en casa con los amigos de esta maravilla, eso si todavia me hulen las manoa de la 1ª vez gg 1 abrazo. vinagreta de citricos sobretodo lima
Genial, lo que más me gusta es ver que consigo transmitir mi pasión en la cocina a la gente, me quedo más que contento. Hasta pronto
Pingback: Carne ácida fermentada en casa: nem chua « Umami Madrid: recetas asiáticas y españolas y nuevas técnicas de cocina
Pingback: Fotos y menú de la 3ª cena Umami Madrid « Umami Madrid: recetas asiáticas y españolas y nuevas técnicas de cocina
Hola Iñigo y enhorabuena por tu trabajo.
Prometo hacer esta receta a la mínima ocasión que tenga. Qué gran bicho el rape, ¿verdad? Quería hacer una apreciación sobre el tema del anisakis: yo también me lo he encontrado en este pescado y de momento y por suerte en ningún otro.
Por lo que sé no tiene tanto que ver con la frescura del pez: es cuestión de estar infectado o no, de suerte vaya, como la gripe en nosotros: factores de riesgo, vectores de transmisión, entorno,… También por lo que sé, es un parásito visible. Es decir: es difícil que se te cuele si lo que preparas es un sashimi o cualquier corte fino a cuchillo, tartar incluido.
Yo no obstante lo congelo todo. Compro regularmente atún, bacalao, salmón, bonito, dorada, etc para preparar en casa sushi y sashimi. Siempre busco lo más fresco y de más confianza, a primera hora en el mercado. Nada más llegar a casa, realizo los cortes básicos, filmo y al congelador a -26º. Así me aseguro los -20º prescritos.
La verdad es que me daba coraje al principio, pero si lo piensas… Los japoneses lo hacen con nuestros atunes. De acuerdo que lo suyo son barcos factorías y que no es lo mismo un congelador casero, pero el resultado final es muy bueno y la tranquilidad no tiene precio… Sobre todo si como tú, cocinas para ver disfrutar a los demás, ¿hay algo más bonito?
Un saludo y ánimo con tu estupenda labor.
Iñigo,
hacía tiempo que quería cocinar el hígado de rape de esta forma, ya que a la plancha o rebozado, no le acababa de encontrar el punto y encontré tu receta por google.
Realizé un primer test con un hígado pequeño, a ver que tal salía.
Pocas veces olvidaré el primer bocado que me comí.
Que bueno, por Dios.
Moltes gràcies,
KiM
Kim, no sabes la alegría que me da leer comentarios como este. Gracias a ti, me alegro haber contribuido a que descubrieras el hígado de rape. Un beso
Pingback: 4ª cena secreta Umami Madrid | Umami Madrid
Pingback: Manitas ligeras con su glasa | Umami Madrid
Pregunta tonta: si lo tienes envuelto casi al vacío en papel film, ¿se hace igual al vapor? Es que supongo que el vapor no le entrará, aunque quizá lo que le valga sea simplemente la temperatura.
Javier, ‘xactamente, la respuesta ya la sabes, es cuestión de temperatura. Saludos