Archivos de la Categoría: Son de tierra

Ensalada de pomelo asiático y lomo bajo

 ensalada-lomo-bajo-pomelo3

La idea de este plato surgió a partir de una ensalada parecida que tomé en Tailandia este verano. Me encantó su sabor, pero como no tienen costumbre de darles puntos de cocción tan bajos como nosotros a las carnes, para nuestro gusto resultaba dura y recocida. También el plato ha cambiado bastante en su aspecto, por lo demás es casi igual.

El pomelo asiático sabe como si diluyeras el sabor de uno de nuestros pomelos en cinco. Y esto es una ventaja para platos salados porque consigues el sabor ligeramente amargo del pomelo sin que interfiera con resto de sabores. También hay dos versiones, los rosados y los amarillos, y lo que menos me gusta es que es bastante más seco que nuestros pomelos.

En la primera foto hay un pomelo al lado de una naranja para que comparéis el tamaño. En la otra foto el pomelo aparece abierto para que veáis la cantidad tan grande de alvedo que contiene:

pomelo-y-naranja

leer más »

Pho vietnamita con rabo de toro y Hoisin suavizado

Por un lado tenemos el pho de rabo de toro:pho1

Y  luego/ a la vez/ antes llega el rabo de toro salteado, con su salsita Hoisin suavizada y un poco de cebollino chino:
rabopho3

El Pho (pronunciado fo?) es un plato típico de Hanoi y del norte de Vietnam impresionantemente bueno. Si está bien hecho, para mi gusto es uno de los mejores platos que existen.

La base es un caldo de ternera -aunque existe la versión de pollo que publicaré más adelante- muy especial porque contiene especias como la canela y el anís estrellado que potencian el sabor cárnico de una manera impresionante. Para hacer el caldo normalmente se utiliza carne para guisar, pero en la versión deluxe se utiliza rabo, ¡así que ahí va!.

 

Una de las técnicas que le dan a este caldo su sabor tan característico es leer más »

Guiso de cordero “new style” o el compromiso entre el sabor y la jugosidad de la carne

Este plato ha surgido a partir de uno de mis guisos favoritos que hace mi madre. Aquí utilizo los mismos ingredientes, pero cambiando alguna cosa del proceso.

La receta de mi madre: enharina y saltea el cordero, añade el sofrito, el azafrán y Cognac, flambea, añade agua y cuece hasta que se haga la carne. Luego añade las verduras (alcachofa, judías y guisantes) y huevo cocido cortado en 4 y acompáñalo con unos daditos de patatas fritas.

Estos son los cambios:

Uno de las diferencias más importantes es que no salteo la carne antes de cocerla. La única razón para hacerlo es que en este proceso se producen unas reacciones (de Maillard) que, para resumir, potencian los aromas naturales de la carne. Sin embargo, también la carne se deshidrata y la parte exterior se contrae (y como ya he explicado otras veces, al sellarla no se evita que se salgan los jugos, al contrario).

En este caso, para conseguir un sabor intenso y preservar la jugosidad y la textura de la carne, he extraído el sabor más pronunciado de la carne dorando los huesos y los despojos de deshuesar y limpiar la carne (grasa, telillas…) y con esto hice un caldo concentrado de cordero.
También he sustituido la harina con la que se “selló” la carne (que en realidad sólo actúa como espesante del caldo) por goma Santana, consiguiendo un guiso más ligero.

leer más »

Steak tartar con un toque asiático

null

leer más »

Costillas al horno a baja temperatura

Este plato es una adaptación de las famosas costillas norteamericanas, pero con toques asiáticos. De cualquier manera, a mí me parece que este plato tiene que tener sus orígenes en la cocina asíatica.

A pesar de la cocción a baja temperatura y al contrario que en muchos otros posts míos de cocina al vacío, aquí no hay problemas en cuanto a utensilios; con tal de que tengáis un horno medianamente bueno, ya podréis hacerlo. Vais a ver que la carne queda increíblemente tierna y casi se cae del hueso!!. Además, aunque la preparación es larga, no da prácticamente ningún trabajo, sólo hay que dejar que las costillas se hagan solitas y luego gratinar con su salsa. Por si no los conocéis, los chiles chipotles son unos pimientos mejicanos ligeramente picantes y ahumados y con un sabor muy peculiar. Si no encuentras los chipotles secos, puedes sustituirlos por chipotles en conserva o salsa de chiles chipotles, o si no te quieres complicar, utiliza otros pimientos secos, pero intenta que sean ahumados.

Vamos con la receta: leer más »

Mollejas salteadas con ajo y jengibre

Aunque la carne no va demasiado, en general la casquería me suele encantar. Y las mollejas para mí son de lo mejorcito que te puedes encontrar dentro del mundo de la casquería.

Ahí va una receta que no tiene ningún misterio, es sólo un platillo simplemente delicioso que no deja indiferente, o te vuelven loco o las odias.

Me encantan las mollejas, pero en muchos sitios las hacen demasiado y pierden todo su jugo y su gracia. A mí me gusta que queden jugosas y tiernas, casi cruditas por dentro. Y nada de prensarlas como suelen hacer en muchos sitios (y en muchos libros de cocina). leer más »

Jarrete de ternera con puré de patatas y miso

Ingredientes:

  • 1 jarrete de ternera de 1’5 kg con su hueso (recomiendo ternera gallega, que no sólo se alimenta a base de leche, por lo que su sabor es más intenso y su carne sigue siendo igual de tierna)
  • 1 botella de jerez seco
  • 4 zanahorias
  • Jengibre fresco
  • 2 tomates
  • Azúcar de palma

leer más »

¿¿¿Dorar para sellar la carne??? ¡NO, NO, NO!

 Ayer leí en un libro de cocina de un gran cocinero un comentario que me llamó mucho la atención y no precisamente de forma positiva. En una receta recomendaba dorar la carne por fuera para “sellarla” y evitar que durante la cocción se pierdan jugos.
Este es un mito clásico de la cocina, y además no sólo no es cierto, sino que leer más »

osso buco cocido al vacío y bastoncitos de manzana verde

carne-1.jpg
carne-6.jpg

Me ha encantado la textura final de la carne, por dentro estaba increíblemente jugosa y coge un tono más dorado y una textura crujiente increíble, más intensa que cuando haces una carne normal a la plancha. Además la salsa ya venía hecha, sólo hay que recoger los jugos de la bolsa, fundir el tuétano, salpimentar y a correr. De verdad, impresionante, os lo recomiendo.

Ya sé que en cuanto se oyen técnicas que no conocemos, como la cocción al vacío, da un poco de miedo, pero este plato está a prueba de principiantes. leer más »

comida “operación cochinillo”

Aquí va el menú con todos sus platos (si pinchas sobre el nombre te redirige a la receta):

De apero:

Carpaccio de gambas

Torreznitos de cochinillo

Consomé de cochinillo

Cochinillo tradicional

Piel crujiente de cochinillo

Cochinillo al vacío con vinagreta de cítricos

Ensalada de nabo

Sorbete de limón y fruta de la pasión

Cerecillas chilenas

Y horas después, cuando volvió a entrar el hambre…

Tapita de cochinillo con su concentrado

 (Se ha “petado el post, podéis ver las fotos en pequeño más abajo o en cada una de las recetas)

Y por último, los participantes/ comensales: leer más »