9 Comments

  1. says:

    16 noviembre, 2011 at 09:09

    De nada, sensei!

    Por cierto, que se me olvidó: a ver si te vienes por Galicia y te llevo a comer callos a El Refugio, mi restaurante de cabecera. Le echan tendones a tutiplén y sales con los labios y los dedos pegajosos de tanta gelatina que tienen.

    Un abrazo!

  2. says:

    17 noviembre, 2011 at 09:57

    Planificada, no; deseada, si; obligada, también. Por trabajo, tengo que ir con mis dos socios antes de que acabe el año, pero es de esas cosas que puedes hacer «cuando cuadre»… y claro, nunca ponemos fecha. ¡Dame una excusa para solucionarlo!

  3. Federico says:

    9 diciembre, 2012 at 12:20

    Muy buena la receta. Aquí en Argentina son bastante conocidos. En mi familia, cuando hacían un puchero, con frecuencia los agregaban. También los usa mi Madre para hacer gelatinas caseras.

  4. Pablo says:

    12 abril, 2020 at 16:29

    Hace unos cuantos años que tuve la suerte de probar en Alabaster un plato de Bonito con guiso de tendones que me volvió loco. Te agradezco infinito esta receta, ¡era incapaz de dar con nada parecido! ¡Gran blog!

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