Coles de Bruselas al vapor y doradas

coles bruselas

Hasta hace unos años, cuando me preguntaban si había algo que no me gustara, decía, sin dudarlo, que las coles de Bruselas. Recuerdo cómo sufría de niño cuando llegaban a la mesa y lo que me costaba comerme esas cosas detestables, sobrecocidas sin ningún tipo de clemencia, sin hablar de lo mal que me sentaban al estómago. Hasta que decidí darles otra oportunidad y resultaron ser, junto con las alcachofas, uno de los vegetales con un sabor más complejo e interesante que conozco. Y si se cocinan con justicia, mantienen una textura deliciosa y crujiente.

Para prepararlas, retira las hojas exteriores, abre en dos y cuece al vapor durante unos 6 minutos de forma que queden al dente. Enfría rápidamente bajo un chorro de agua fría, seca bien y saltea a fuego fuerte hasta que queden bien doradas. Añade ajo y adereza como más te gusté; yo, con  una mezcla de salsa de pescado y jugo de lima al 50%, unos chiles «bird’s eye» y un poquitín de azúcar espolvoreado por encima.

 

5 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.