Him Tang en Chiang Mai

Parece increíble hacer un viaje de unos 40 kilómetros en moto para ir a comer a una cabaña en mitad del campo, pero había oído hablar del sitio a Andy Ricker. dueño de Pok Pok y a Austin Bush, dos de las referencias que más respeto cuando se trata de comer en el norte de Tailandia y no pude resistirme.

Him Tang
Th 1229, Mae On, Chiang Mai
053 859 633

bbq

Cuando llegamos tenían muy pocos platos y pedimos raciones de todo lo que tenían, que no defraudó, aunque tengo que decir que esta ha sido probablemente la comida más atrevida de mi vida.

Empezamos con unos paquetitos de carne de cerdo cruda y fermentada con arroz sal y ajo y aderezada con huevo. Muy ácida, mucho más de lo que estaba acostumbrado a tomar esta carne y francamente deliciosa.

cerdo ácido fermentado

Un pollo a la barbacoa macerado en cúrcuma y algún que otro amigo que estaba seco y bueno. Los paquetitos del fondo de la foto contienen la carne de cerdo fermentada… y los huevos que veis llevan pollito dentro (no los probamos, ni ganas que teníamos).

ping kai

Luego seguimos con uno de los laaps (ensaladas de hiervas y carne,cerdo, pollo o pescado). En este caso de búfalo. Preparado de la forma clásica en Tailandia y Laos, la carne estaba cruda. Deliciosa, como un tartar, pero mucho más complejo de sabor gracias a la cebolleta china, el cilantro, una especie local de pimienta de Sichuán, más fresca y con un aroma ligeramente distinto y el arroz tostado en polvo con el que la habían aderezado y las deliciosas hierbas de la bandeja que sirvieron para acompañarlo, algunas aromáticas, otras amargas. Sólo por este plato, el viaje mereció la pena. Uno de los más interesantes que he tomado en el viaje. Ah, el platillo está coronado por librillo cocido, una parte del estómago.

laap búfaloaromáticas y amargas

Para tomar este y cualquier otro plato del norte de Tailandia: haz una bolita de arroz con la mano, la aplastas ligeramente y con un dedo, hunde el centro. Coge un poco de lo que acompaña al arroz – en este caso el laap, alguna hierba y a la boca.

omnipresente arroz glutinoso

Y sopa de sangre: aderezada con especias y guindillas secas y con tropezones de cortezas de cerdo, chalotas fritas, hígado y piezas de grasa. Si consigues deshacerte de tus miedos a la sangre y  no meterte una cucharada en la boca predispuesto a que no te guste (sí, te hablo a tí, que ya nos conocemos), está buena, pero no es lo que hizo que el viaje mereciera la pena.

sopa de sangre especiada

5 Comments

  1. OLGA says:

    27 mayo, 2015 at 17:06

    Hola magnifico reportaje Iñigo.Gracias por compartirlo con nosotr@s .Bueno hay cosas de por aqui que me revuelven el estomago jajajaj …….por favor ¡¡¡¡¡esos huevos con pollito dentro !!!!,que ascoooo y alomejor es un manjar para ellos ,pero ,noooo eso me da más asco que la carne de cerdo fermentada y eso que ….uuuuf ,sin comentarios jajajaj Bueno guapo me alegro que te vaya todo muy bien y otra vez GRACIAS…Besos Olga 😉

  2. alessandro says:

    28 mayo, 2015 at 09:57

    No entendi porque no probaste el pollito. Entre el miedo al plato con sangre (no por el plato, sino por la higiene) y el asquito del pollito… me quedo con el pollito

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