5 Comments

  1. Regue says:

    10 julio, 2012 at 09:28

    Este pescado aquí en Galicia llamado Bispo, es delicioso, y fue la forma de conocer tu fantástico blog, yo lo preparo confitado, pero buscando alguná técnica de cocción al vacío hace ya un año, encontré tus consejos, ahora lo cocino unas veces de una manera y otras de otra, al vacío si es para invitados, el color se mantiene rojo maravilloso.

  2. says:

    10 julio, 2012 at 10:18

    Como dice Regue, aquí se llama Bispo por el mismo color rojo de la indumentaria de los obispos.

    Lo de las espinas nunca lo he entendido: puedes sacar dos filetes tan limpios como los de cualquier otro pescado. La carne de la cabeza es una delicia y puedes estar entretenido con ella un buen rato.

    Lo hice braseado el viernes y no veas lo gelatinoso que quedó el caldo que sobró.

    Con peces como este, uno hasta piensa en volverse religioso.

  3. Íñigo says:

    10 julio, 2012 at 16:55

    Me muero por la carne de la cabeza, sobre todo las carrilleras, están tan llenas de gelatina que son una locura!!
    Religioso? será porque tiene pinta de demonio!

  4. hector says:

    13 julio, 2012 at 11:15

    En Asturias se llama tiñosu, y se come con patatas y en caldereta. La primera vez que lo comí fue en Formentera, de niño, también en caldereta. Da un sabor maravilloso a este tipo de guisos.

  5. says:

    18 julio, 2012 at 12:45

    El pescado es una auténtica maravilla! Yo soy de Alicante y es habitual encontrarlo… La fama de espinoso, como dices, es poco merecida. La cabeza es espectacular, mi madre se ha matado siempre por ella y el pastel… para los patos; le tengo una manía…

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