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Restaurantes tradicionales de dim sum de Hong Kong

Ya quedan pocos restaurantes de dim sum tradicionales. Se llama restaurantes de dim sum de carritos, porque los pasean por las mesas hasta que se quedan sin los platillos de bambú en los que se cuece la comida al vapor. Y es una pena porque son una pasada.

Entrar en el local en hora punta y verlo lleno de gente hablando alto, el local a tope y luchar por conseguir un sitio es toda una experiencia. Y no digo conseguir de forma casual, encontrar sitio no es difícil, lo que es difícil es poder llegar al sitio sin que te lo hayan quitado antes: una vez oteado hay que ir, cual cazador sin remilgos a por él, y rápidamente y despiadadamente ocupar los sitios que necesites en una de las mesas llenas de gente.

Ya sólo queda pedir que te sirvan un té pu-erh y, esperar, impaciente, con la boca salivando, a que lleguen las bandejas con platillos y elegir lo que más te apetezca.

Mientras tanto, sólo queda entretenerse lavando los palillos, platos y bloles en el té, igual que hacen los locales.

La diversión y el placer están asegurados.

Comida china de Yunnan – la más cercana a la del sudeste asiático

Yunnan es una zona del sur de China que linda con los países del sudeste asiático y se nota claramente su influencia en la comida. La principal diferencia está en que no usan salsas de pescado y se nota esa falta de umami en su comida – por lo menos para mí que estoy tan acostumbrado a tomarla con salsa de pescado. Al principio pensé que habían reducido el uso de la salsa de pescado para que fuera del gusto de todos. Pero me equivoqué. Y es menos picante que la tailandesa.

Os recomiendo dos sitios muy distintos, uno de Shangay y otro de Pequín:

El de Pequín nos encantó: Dali Courtyard, 67 Xiaojingchang Hutong, Gulou Dong Dajie. Tfn: 010/84041430. Perdido en una zona de Hutongs (tanto que hay que llegar con al menos media hora de antelación para poder encontrarlo, incluso aunque vayáis en taxi) hay una casa con un jardín increíble. Tiene un aire bohemio, sin concesiones al turisteo y no tiene menú. Sólo hay un menú degustación bajo un precio único y te ofrecen lo que hayan cocinado ese día. Hay que reservar, y si hace buen tiempo, pide una mesa en el jardín, no te arrepentirás a no ser que lleves muy mal lo de las picaduras de mosquitos. Bueníiisimmo.

El de Shangay: Lost Heaven, 38 Gaoyou Lu, en la zona del French Concession, un restaurante precioso, con muy buen ambiente y muy de moda entre los expatriados cuando fui. También me gustó mucho, pero en comparaci´pon con el de Pequín, parece un restaurante de cartón-piedra.

Platos que más nos gustaron:

Una ensalada de pasta de arroz, escarola y algas buenísima

Ensalada clásica picante con carne y cilantro

Gambas fritas y crujientes con hojas de lima. Buenísimas, se pueden tomar con la cáscara, que potencia su sabor con el frito.

Un pescado frito con una salsa muy parecida al nuoc cham vietnamita, pero sin salsa de pescado. Dulce, ácida y salada.

Un pollo salteado con anís estrellado, guindillas, laurel y una verdura harinosa que desconocía.

También recuerdo un plato de gambas increíbles de Lost Heaven (lo siento, sin foto). Fresquito y aromático.

Cocina de Hunan – parecida a la de Sichuán, pero más interesante y variada

Este fue un gran descubrimiento del que no había oído hablar nunca y me fascinó. Un tipo de comida a medio camino entre la de Sichuán y la del sudeste asiático, que no usa salsas fermentadas de pescado. Es muy intensa debido al uso indiscriminado de guindilla, cilantro y otras hierbas aromáticas, chalotas y ajo. También es habitual el uso de aceite de Sichuán con su delicioso aroma fresco y el efecto ligeramente adormecedor de su pimienta, pero no lo utilizan con la misma frecuencia ni cantidad (la comida sichuanesa lo utiliza prácticamente en todos los platos).

Y lo más sorprendente es el uso de ingredientes ahumados, pero con un resultado totalmente distinto a la que obtenemos aquí. Los ingredientes quedan más secos y duros y el sabor ahumado es muchísimo más intenso.

Una gran desconocida… y no puedo entender cómo puede ser así.

En cuanto a dónde ir: probamos varios sitios, pero el que más nos gustó (fuimos dos noches seguidas) fue un restaurante de Shangay que estaba increíble. El servicio regular, pero el ambiente muy bueno, bonito y, aunque pedimos como si fuera el fin del mundo, no pagamos más de 20€ por persona.

Guyi Hunan 89 Fumin Lu, en el barrio del French Concession (Shangay) tfno: 021/62495628

Platos:

Ensalada picante de pepino, muy buena, ligeramente encurtido

Judía larga encurtida con un fuerte sabor ácido, umami y picante.

Las lenguas de pato están buenísimas. Gelatinosas y suaves. Para tomarlas hay que quitar el hueso central que tienen. Las suelen servir en restaurantes chinos como aperitivo.

Unos rollitos de panceta envuelta en verduras cortadas en juliana y con una salsa de soja dulce y un poco de cerdo picado y cebollino por encima. De muerte. Es increíble todas las vueltas que le dan a este corte de cerdo: crujiente, guisado, al horno, frito, ahumado…

Costillas de cordero asadas y casi rebozadas de especias. Muy intenso, picante y bueno, aunque el sabor a cordero prácticamente no se notaba.

Una ensalada de tendones que estaba de muerte. Con cilantro y aceite picante. Sin palabras.

Dumplings picantes con cilantro, muy buenos

Ensalada de oreja de cerdo deliciosa, en frío y con esa textura crujiente y jugosa de la oreja.

Estos huevos casi los tomé yo solo. Estaban de muerte, huevos cocidos, luego fritos y con una salsa buenísima, picante con soja fermentada.

Ensalada de pollo con hierbas fresquísimas y con una vinagreta ligeramente ácida. Fresquísima.

De los ahumados:

Un judía larga salteada con panceta ahumada en piezas grandes y con un sabor fuertemente ahumado. Buenísima.

Y un pescado seco, casi crujiente y ahumado. No sabría describir bien el sabor, pero fue increíblemente sabroso y agradablemente intenso. Una delicia super interesante. Nunca había tomado nada así.

Barbacoa china

La barbacoa china es una de las preparaciones más delicadas que hay en la cocina de este país y con lo que más soñaba antes de ir al viaje. Para mí lo más impresionante y delicioso que preparan son las pieles de cerdo.

Se toman en restaurantes especializados en barbacoa china – sui mei – el nombre genérico para carnes asadas en hornos giratorios que se suelen acompañar con salsas. Al ser una especialidad de la comida cantonesa, también puedes encontrarlos en restaurantes de dim sum (típicos de Cantón, el estilo de cocina que más conocemos). Si queréis probarlos, hay que ir pronto porque suelen ser los primeros en acabarse, sobre todo en los restaurantes de dim sum, que se llenan los fines de semana para desayunar y ya a las 12 han vendido prácticamente todo.

Los platos más interesantes:

 

Insuperable panceta crujiente – siu yuk –: imagínate una carne perfectamente cocida, jugosísima y con una piel bien crujiente, con minúsculas burbujas y un dorado perfecto y uniforme. ¿Puede haber algo (comestible) mejor en el mundo? Yo lo dudo. A veces se acompaña de una mostaza muy parecida a la de Dijon que para mi gusto sólo le resta sabor. Lo sirven casi siempre caliente, queda mucho más fundente y sabroso. Pero frío también tiene su gracia. Más gelatinoso y compacto. Paraíso terrenal.

 

O imagínate una carne de cerdo – cha siu – cocinada en una barbacoa de las rotatorias, hecha lentamente con una salsa absolutamente deliciosa, dulce, salada y umami. Mira qué jugosidad:

 

Del cochinillo prácticamente sólo se valora la piel, y no me extraña porque es lo mejor que tiene, sobre todo con la mezcla de especias que le añaden y el dulzor que tiene, que ayuda a que quede aún más crujiente. Por favorrrr, mira que burbujitas mínimas y qué color más intenso. Sólo recordar cómo rompía al morder se me hace la boca agua.

 

En un ataque de modernidad en el restaurante de la cadena de Cristal Jade de Shangai (B110 Honk Kong Plaza, 300 Huaithai Zhong Lu.) y se arrancaron con esta delicia: piel de cochinillo sobre foie y una tostada. Sin palabras.

La oca – siu ngaap – (foto) y el pato asado – siu ngo – también son especialidades buenísimas – uno de los platos con más fama del restaurante estrellado Yung Kee de Honk Kong (32-40 Wellington St., tfno.: 2522 1624).

El pollo cocido también es una especialidad de estos sitios. No lo despreciéis por lo básico que pueda parecer: la jugosidad que tiene lo hace imprescindible. A mi me encanta.

Y para los atrevidos, si queréis probar un huevo milenario, parece que no hay mejor sitio en Hong Kong que Yung Kee (32-40 Wellington St., tfno.: 2522 1624), aptos incluso para nuestro paladar. Suaves, no tan envejecidos como otros que he tomado en otras ocasiones, con una clara totalmente gelatinosa y una yema untuosa que se deshace en la boca. Eso sí, nadie te quita el ligero gusto amoniacado del final. Y me alucinan los cristales que se forman en la clara, qué belleza.

Yo todavía no probé el típico calamar que va teñido de naranja. ¿Qué te pareció a ti que lo has probado?

Y, claro que lo puedes tomar en restaurantes lujosos, pero también en restaurantes de barrio te lo sirven. Quizás no está hecho a la perfección, pero se acerca mucho. Elige dos tipos de carne del escaparate y que te las sirvan sobre arroz blanco. Una comida genial que cuesta dos duros.

Si vas a algún buen barrio chino fuera de China, también lo puedes pedir para lleva.

Crónica gastronómica del viaje a China


Este es el primer post de unos cuantos sobre mis experiencias gastronómicas de los dos últimos viajes a China del año pasado, en total, casi 5 semanas. Ha sido impresionante, creo que de todos los viajes que he hecho a Asia, ninguno ha llegado al nivel de este, tanto por la calidad de la comida que nos encontramos como por la variedad. Y lo más interesante es que viajé con gente que conocía la comida local y que supo recomendar lugares a los que nunca podría haber llegado, especialmente en Shangai y Hong Kong.

La cocina china es la gran desconocida y la que peor fama tiene por sus restaurantes de calidad tan baja a los que nos tienen acostumbrados en España – que no es lo que encuentras en otras ciudades como Paris o Londres, donde la calidad es impresionante. Merece muchísimo la pena asomarse a esta gastronomía ancestral, tan variada, tan rica y que tanto sorprende.

No comimos mal en ningún sitio,  pasando por los sencillísimos salteados de wok que tomamos en zonas rurales, las sopas con tallarines chinos de restaurantes baratísimos, pica-picas de puestos callejeros, hasta los restaurantes más sofisticados de cada ciudad, donde no pagamos más 20 € por persona, increíble relación calidad- precio.

En cada zona la comida es completamente distinta, lo que añadía un mayor placer gastronómico a la experiencia. Era como empezar de nuevo cada vez que llegábamos a un sitio. Y además, había restaurantes especializados en comida de distintas regiones, lo que hizo aún más atractivo y variado el viaje.

Lo que no vais a encontrar aquí es un resumen de esa comida callejera que llama tanto la atención a los turistas y que sospecho que está ahí sólo para eso. No habrá nada de escorpiones, escarabajos y demás bichos raros que no valen nada. Sólo comida que realmente nos haya gustado y con la que hayamos disfrutado como niños. Eso sí, también encontraréis delicias sólo para osados, como lenguas de pato, hígados, tendones, oreja de cerdo, patas de pollo y demás casquería, tan típica de la comida china y que hasta hace muy poco también lo era de la española.

A lo largo de las próximas semanas publicaré posts con un resumen de los mejores platos de:

  • “Barbacoa” china
  • Pekín
  • Yunnan, la más parecida a la del sudeste asiático
  • Comida callejera
  • Comida de Sichuan, picante y te duerme la boca
  • Shangai, increíble variedad con influencias de todas las regiones
  • Hunan: la gran desconocida, una de mis favoritas
  • Restaurantes de dim sum, con especial foco en los que nos encontramos en Hong Kong. La perfección de los “bocados para el corazón”

Espero que os guste, que logre despertar vuestra curiosidad y echar por tierra el mito de que la comida china no es buena, jporque es todo lo contrario, está increíblemente buena.

 

 

¡Me voy a China!

Un par de noticias:

  • Me voy a China de vacaciones, os espero a la vuelta con mis crónicas gastronómicas del viaje. Tengo unas ganas impresionantes, hace un mes y medio estuve en Shangai por trabajo y me quedé impresionado del nivelazo que encontré, desde el punto de vista gastronómico ha sido uno de los viajes más interesantes que he hecho. En los días que estuve me dio tiempo a probar comida sobre todo de Shangai, pero también pequinesa, de Hunan, de Sichuan, cantonesa, dim sum y un largo etcétera. Lo mejor es que fui acompañado de una amiga y compañera de trabajo que conocía la ciudad y la cocina china a fondo y me descubrió restaurantes y platos que yo no hubiera probado si no hubiera sido gracias a ella. Y me quedé impresionado con la variedad y con los sabores tan deliciosos que me encontré por el camino. Así que el viaje promete, y mucho.
  • Pero no os abandono, durante las próximas semanas se irán publicando posts automáticamente, así que si dejáis comentarios, tardaré en leerlos y contestarlos, pero lo haré.
  • Acabo de abrir cuenta en Twitter, estoy en: @UmamiMadrid
  • Y hace un par de semanas añadí un plugin de Facebook, si queréis, ya sabéis, pinchad en “like” en la columna izquierda.

Seguimos en contacto.

Hasta pronto y… ¡¡que disfrutéis de vuestras vacaciones!!