Email a copy of 'Carne seca y crujiente a la tailandesa ' to a friend
15 Comments
Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.
Email a copy of 'Carne seca y crujiente a la tailandesa ' to a friend
Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.
22 agosto, 2012 at 09:42
Si la dejo al sol, se la llevan las gaviotas.
Con los treinta y pico de estos días en Madrid, ¿seguro que hace falta el horno para dejarla crujiente?
22 agosto, 2012 at 09:49
Hombre… con una red finita que evite que entren moscas y gaviotas! aquí no hace falta horno para nada, cocino a (baja) temperatura ambiente!! jeje!!
22 agosto, 2012 at 11:25
Este método de maceración y secado al sol,varía mucho según el tipo de carne o incluso pescado?
Me imagino que habrá diferencia si utilizamos una carne de animal adulto o lechón, o no?
Muy bien por tus recetas, enhorabuena
22 agosto, 2012 at 11:37
Carlos, sí, también se puede hacer con pescado. En cuanto a la diferencia por tipo de carne, me imagino que depende más de su jugosidad / corte que de su edad.
22 agosto, 2012 at 14:17
Íñigo, por que no te montes una de esas camiones de fast food? Aparcala en frente de mi casa y te aseguro que harás caja todos los dias. Que pinta!
22 agosto, 2012 at 14:54
Está bien lo del sol, yo he probado la alternativa que proponen los amigos del Modernist Cuisine de deshidratar con el microondas y no me ha convencido demasiado (y he leido comentarios parecidos de otra gente). En invierno lo suyo sería usar una deshidratadora de verdad, quien la tenga….
22 agosto, 2012 at 19:30
Ya… lo de la deshidratadora me tentó muchísimo, pero si tienes un buen horno minimamente preciso a baja temperatura estás listo, no crees?
23 agosto, 2012 at 09:30
Hombre, yo creo que un horno te da un apaño puntual, pero a costa de un consumo eléctrico varios órdenes de magnitud mayor, y un control de temperatura y de flujo de aire bastante limitados. Las deshidratadoras no son tan caras y te olvidas de tener que dejar la puerta del horno medio abierta durante un montón de horas con un niño en casa y cosas así. Yo porque ya prácticamente no me cabe nada más en casa, que si no ya habría caido….
23 agosto, 2012 at 08:45
Mira qué casualidad que vi una deshidratadora en oferta la semana pasada y me hice con ella. Por ahora no la había probado, estaba esperando comprar un bacalao para secar la piel y luego hacer cortezas. A ver si saco tiempo y hago tu carne y os cuento cómo me ha ido.
Un saludo.
23 agosto, 2012 at 12:25
El unico problema con deshidratadoras son los olores. Algunas productos emiten olores bastante desagredables. Un consejo: nunca pruebas a desecar cebollas!
30 agosto, 2012 at 15:15
Hola de nuevo, Íñigo.
Después de un paréntesis vuelvo a colocaros en el top de mis blogs de cocina. Poco a poco me pongo al día, lo bueno es que tengo recetas vuestras para una temporada… Esta ha sido la última, con magro de lomo de cerdo y un resultado de-li-ci-o-so. Grill pulverizado con poquísimo aceite neutro y a comer, crujiente y jugoso. No obstante, me gustaría que me recomendaras otros cortes para esta preparación, de vacuno a poder ser: he pensado en jarrete e incluso en vacío, que creo que se presta bien, ¿qué me dices? Gracias mil.
10 septiembre, 2012 at 15:52
Me contesto a mí mismo, la receta lo dice todo: carne magra. La he aplicado a un magnífico solomillo de ternera y ha sido impactante. Un sabor nuevo (por estos lares), inesperado. La he servido como coronación de una ensalada de rúcula, pera, cherrys y parmesano. Mucho umami, toques ácidos y dulces y salados (por la marinada de la carne). Wow!
10 septiembre, 2012 at 15:56
Cómo me alegro! un placer saber que me contéis si os gusta y si sale bien.
Un abrazo
31 agosto, 2012 at 21:18
¡Qué casualidad! Ayer, una amiga con familia de origen laosiano me regaló un paquete con una buena ración de esta carne y hoy he dado buena cuenta de ella. Me contó que parece que es más típica de Laos que de Tailandia.
Es una verdadera delicia, cuanto más crujiente mejor. Muchas gracias a mi amiga.
31 agosto, 2012 at 22:39
Increíble, no estarás en Madrid?? Émilie – la otra editora del blog – es de padre laosiano. Y sí se toma mucho en Laos, pero también es típico del norte de Tailandia.
Una delicia, sí señor!!